“Yo vivi prácticamente toda mi vida sin energía eléctrica, fue una gran novedad para nosotros, porque cambió nuestra vida, nos hacia mucha falta es una parte de la vida de uno había sido”, expresó Olivera.
Dijo que “ahora nos damos cuenta, cuando se corta la luz parece que nuestra casa es un taperón, ya nos irritamos, no nos hallamos. Había sido que es muy importante esto”, mencionó.
Recordando el primer dia con energía, Olivera señaló que “conecté una radio que tenia a pilas y a energía, y después mi hija ya me mandó un lavarropas y dos ventiladores, después compré una heladera y asi fuimos incrementando los elementos para tener el beneficio de la luz y queremos más, porque ahora queremos comprar un freezer para guardar un ternero cuando faenamos”, precisó.
Dijo que “cuando vino la luz justo al poco tiempo era mi cumpleaños y ahí festejamos doble, vinieron como 4 familias, de Andresito, de Posadas, donde tengo hijos y eramos como 30 personas, era una fiesta porque pusimos focos y era como una calesita mi casa, llena de luz! Se veía todo!”, recordó emocionado.
Olivera, que habita el lote 13 de San Martin a 6 km de la Ruta 103 y unos 30 km de Oberá, indicó que “antes apenas oscurecía y nos íbamos adentro, porque nuestra casa esta prácticamente en el monte y era muy peligroso y nosotros somos mayores ya. Hubo un asalto no hace mucho tiempo y teníamos miedo, ahora pusimos focos y faroles adelante, y se ve todo hasta las hormigas, por lo que estamos mas tranquilos”, mencionó.
Recién llegado a su casa en moto, explicó que “ahora vengo de la Celo, ya me fui a pagar, soy uno de los primeros, porque estamos muy contentos. Yo tengo una vecina amiga, Doña Icha, que me asesoró y me acompañó a hablar con el Presidente de la Celo, y allí me atendió muy bien Don Miguez, me escuchó y enseguida me respondieron, tuve que pagar por la conexión pero eso es lógico, lo importante es que ahora tenemos luz, somos jubilados pero es muy bueno esto”, destacó.
“La luz es una gran cosa, ojala que todos pudieran algún dia tener luz, yo no pienso solo en mi, porque todos vivimos en este mundo y tenemos derecho a tenerla, es una parte de la vida. Yo antes no podía dormir cuando hacia calor, dormía afuera y los mosquitos me comían todo, ahora tenemos ventiladores, dormimos bien y al otro dia amanecemos con ganas de trabajar, antes me levantaba sin dormir, mal de carácter, aturdido, por eso creo que fue una ayuda, un logro, la verdad eso de la energía eléctrica”, puntualizó.
Olivera y su esposa tienen 7 hijos, viven de la chacra y solicitaron en varias oportunidades la conexión. Casi no podían usar la lámpara a kerosen en los últimos tiempos porque no conseguían el combustible que alimenta las mismas. Ramona tiene problemas de salud y por eso para ellos la electricidad los hizo revitalecer.
“La luz nos dio paz. La gente comúnmente no sabe lo que es vivir sin luz, deberían apreciar eso. Cuando se corta la luz se desesperan en vez de esperar un poco. Nosotros esperamos mas de 45 años en esta casa”, dijo Ramona-la dueña de casa-.